Sobre este atractivo
A 85 km al norte de Calama, y rodeado de un fértil valle con 47 hectáreas de cultivos, este poblado posee una arquitectura de piedra liparita, techos de paja y barro. Aquí habita una comunidad sumamente organizada, teniendo como principal actividad la producción de flores y verduras, las cuales se venden después en Calama.
El pueblo se encuentra a 3.200 metros sobre el nivel del mar, y posee permanente riego del río que lleva su mismo nombre. Los primeros asentamientos se remontan a tempranas épocas prehispánicas, convirtiéndolo en un lugar de gran interés arqueológico. Durante el verano, las temperaturas oscilan de 25C a 28C, mientras que en invierno varían entre 18C y 23C. Sin embargo, por la noche el termómetro puede llegar a los -10C.









