Sobre este atractivo
No es de sorprender que en 1834, Darwin haya desembarcado aquí para construir la más grande teoría sobre el origen humano. Y es que Cucao, única localidad en la costa oeste de la Isla Grande de Chiloé, no sólo es dueña de una enorme, solitaria y agradable playa, sino que también es ideal para recorrer sobre un caballo, hacer un picnic o sólo contemplar su extraordinaria belleza.
Cucao es además la puerta de entrada al imponente Parque Nacional Chiloé.








